No importa las condiciones en las que el sujeto se haya desenvuelto en su vida académica, el final de esa etapa representa un transición importante y generadora de crisis, mucho más porque es también un cambio a nivel personal, pues nos acerca a la adultez y a la independencia.
La ocupación de los individuos es de hecho uno de los componentes más importantes en la vida de los seres humanos, es un concepto que ligamos fuertemente al sentido de vivir. Normalmente cuando conocemos personas nuevas nuestro nombre y ocupación son las preguntas y las respuestas que hacemos a la primera, pues a lo que dedicamos nuestro tiempo y lo que nos provee sustento se asocia a nuestro estilo de vida.
La mayoría de las personas asocian la profesión con un estatus social o hábitos particulares, no sólo imaginan el quehacer de la profesión sino que hacen enlaces de lo que dedicarse a ello conllevan en la vida personal. Por ejemplo paradigmas como "Los artistas son excéntricos""Los médico tienen éxito económico" son normales en cualquier sociedad del mundo y son pensamientos que no están estrechamente relacionados con el ejercicio de la profesión, sin embargo se adhieren a las personas que las practican.
Para un joven que egresa de la secundaria es difícil vencer estos paradigmas y por supuesto le será difícil ubicarse en una profesión y aceptar el estilo de vida que se atañe a la misma.
La mayoría de los estudiantes al llegar al último año no tienen una opción clara de lo que desean hacer y si la tuvieren, muchas veces ésta visión es un idealismo o está contaminada con percepciones que otras personas le han transmitido. Si somos honestos las desiciones profesionales no se toman basándose únicamente en lo que nosotros como individuos queremos hacer, sino que escuchamos y analizamos las opiniones del entorno.
Los principales contaminantes en la elección profesional de un adolescente son:
1. La familia
2. Los grupos de pares
3. La sociedad
La familia es siempre un pilar en las decisiones, lo que piensen mis padres y hermanos de la carrera que quiero estudiar es un determinante en si hago o no una elección correcta. Algunos padres se oponen a los deseos de sus hijos porque quieren suplir a través de ellos necesidades propias que no pudieron satisfacer. Padres que no pudieron obtener un título universitario obligan a sus hijos a estudiar una carrera, para vivir ese logro mediante ellos. Personas que se sienten frustradas porque no se dedican a lo que quisieron o sienten que no se desempeñaron de la mejor manera durante su carrera, muchas veces obligan a sus hijos a tomar esa misma profesión con el deseo de reivindicarse a por medio de ellos. Si la familia no es tan radical, de igual forma, las opiniones que tengan acerca de la profesión a elegir por el futuro bachiller tienen un peso grande en su elección final.
Nuestra sociedad está llena de profesiones incomprendidas y malinterpretadas, que si la persona no se toma el tiempo de investigar a profundidad puede confundir y desechar, aún cunado representan una oportunidad de éxito en sus vidas. La familia y los amigos son los modelos de nuestras actitudes, por supuesto no niego que cada uno tiene la capacidad de formar una opinión, sin embargo, el consciente colectivo es una fuerza influyente en las ideas que nos formamos de las cosas. Por ello, es necesario que además de escuchar a nuestros allegados, al momento de buscar una profesión, hagamos un análisis objetivo del contexto y nos contestemos lo siguiente: Si me dedico a "x trabajo" "¿Qué funciones tendría?" "¿A qué público me enfrentaría?" "¿Adónde puedo trabajar?" "¿Con qué cualidades debo contar?" "¿Cómo puedo trascender haciendo esa actividad?" "¿Se apega con la visión que tengo de mí futuro?"
La ocupación de los individuos es de hecho uno de los componentes más importantes en la vida de los seres humanos, es un concepto que ligamos fuertemente al sentido de vivir. Normalmente cuando conocemos personas nuevas nuestro nombre y ocupación son las preguntas y las respuestas que hacemos a la primera, pues a lo que dedicamos nuestro tiempo y lo que nos provee sustento se asocia a nuestro estilo de vida.
La mayoría de las personas asocian la profesión con un estatus social o hábitos particulares, no sólo imaginan el quehacer de la profesión sino que hacen enlaces de lo que dedicarse a ello conllevan en la vida personal. Por ejemplo paradigmas como "Los artistas son excéntricos""Los médico tienen éxito económico" son normales en cualquier sociedad del mundo y son pensamientos que no están estrechamente relacionados con el ejercicio de la profesión, sin embargo se adhieren a las personas que las practican.
Para un joven que egresa de la secundaria es difícil vencer estos paradigmas y por supuesto le será difícil ubicarse en una profesión y aceptar el estilo de vida que se atañe a la misma.
La mayoría de los estudiantes al llegar al último año no tienen una opción clara de lo que desean hacer y si la tuvieren, muchas veces ésta visión es un idealismo o está contaminada con percepciones que otras personas le han transmitido. Si somos honestos las desiciones profesionales no se toman basándose únicamente en lo que nosotros como individuos queremos hacer, sino que escuchamos y analizamos las opiniones del entorno.
Los principales contaminantes en la elección profesional de un adolescente son:
1. La familia
2. Los grupos de pares
3. La sociedad
La familia es siempre un pilar en las decisiones, lo que piensen mis padres y hermanos de la carrera que quiero estudiar es un determinante en si hago o no una elección correcta. Algunos padres se oponen a los deseos de sus hijos porque quieren suplir a través de ellos necesidades propias que no pudieron satisfacer. Padres que no pudieron obtener un título universitario obligan a sus hijos a estudiar una carrera, para vivir ese logro mediante ellos. Personas que se sienten frustradas porque no se dedican a lo que quisieron o sienten que no se desempeñaron de la mejor manera durante su carrera, muchas veces obligan a sus hijos a tomar esa misma profesión con el deseo de reivindicarse a por medio de ellos. Si la familia no es tan radical, de igual forma, las opiniones que tengan acerca de la profesión a elegir por el futuro bachiller tienen un peso grande en su elección final.
Nuestra sociedad está llena de profesiones incomprendidas y malinterpretadas, que si la persona no se toma el tiempo de investigar a profundidad puede confundir y desechar, aún cunado representan una oportunidad de éxito en sus vidas. La familia y los amigos son los modelos de nuestras actitudes, por supuesto no niego que cada uno tiene la capacidad de formar una opinión, sin embargo, el consciente colectivo es una fuerza influyente en las ideas que nos formamos de las cosas. Por ello, es necesario que además de escuchar a nuestros allegados, al momento de buscar una profesión, hagamos un análisis objetivo del contexto y nos contestemos lo siguiente: Si me dedico a "x trabajo" "¿Qué funciones tendría?" "¿A qué público me enfrentaría?" "¿Adónde puedo trabajar?" "¿Con qué cualidades debo contar?" "¿Cómo puedo trascender haciendo esa actividad?" "¿Se apega con la visión que tengo de mí futuro?"

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